Una jubilada de Tortuguitas relata la angustiante situación de tener la heladera vacía y no poder comprar alimentos para almacenar. La compra se limita a lo del día, sin posibilidad de hacer compras de supermercado para guardar.
Otro testimonio de una jubilada indica que solo almuerza y cena un sanguchito de queso con mate, y que la leche la guarda como "oro" para que le dure cuatro noches. La falta de recursos la lleva a considerar vender sus pertenencias.