El gobierno busca avanzar en el Senado con la ley de tierras, pero se encuentra con la oposición de los gobernadores provinciales y la Iglesia Católica. La ley busca agravar los requisitos para expropiar bienes y facilitar los desalojos en barrios populares, modificando el texto en 15 ocasiones.
Patricia Bullrich se mostró optimista sobre la obtención de los votos necesarios para el 6 de agosto, fecha fijada para la sesión. Sin embargo, reconoció que algunos gobernadores enviaron a sus senadores a votar en contra. A pesar de las dificultades, Bullrich y Sturzenegger se reunieron para intentar destrabar la situación.