Se presenta la lancha secuestrada, presuntamente involucrada en la desaparición de Edgardo Luciano Prieto. Se muestran imágenes de la embarcación y se relata la versión de Sergio, hermano de Edgardo, sobre cómo viajaban en ella y las precarias condiciones en las que lo hacían.
Se destaca la contradicción en el relato de Luis, el jefe de Edgardo, y la aparente falta de búsqueda oficial del desaparecido, a pesar de las inconsistencias y las dudas que rodean el caso. La familia expresa su desesperación y la sensación de abandono.
El segmento también aborda la carga de combustible en el río y las dudas sobre si hubo un tercero involucrado, así como la posible modificación del estado natural de la lancha. Se enfatiza la necesidad de esclarecer los hechos y encontrar a Edgardo.