La familia de Carlos, desaparecido desde el lunes, expresa su enojo y frustración ante la inacción de la policía de San Fernando. Denuncian que, tras tres días de búsqueda, la policía no ha solicitado las cámaras de seguridad de la zona, a pesar de que hay numerosos registros disponibles. La familia considera que la policía "no labura" y que su accionar es una "vergüenza".
Se enfatiza que el trabajo de búsqueda y difusión realizado por el programa de televisión es fundamental, ya que la policía no ha tomado cartas en el asunto. La familia ruega que se revisen las cámaras y se obtenga el material que podría dar con el paradero de Carlos. La desidia policial es el principal reproche.