El pastor Cinalli reflexiona sobre las palabras de Salomón, quien lamentó haber despreciado las advertencias y terminado en "ruina total", posiblemente lejos de Dios.
Advierte contra ser cruel con uno mismo al dejar morir el alma en el infierno por rechazar a Cristo, el único camino al cielo.
Cita a Salomón diciendo que nada se puede llevar de este mundo, ni siquiera las riquezas, y que la preocupación principal debe ser la vida espiritual y la salvación del alma.