Los jubilados enfrentan una situación crítica con facturas de servicios impagables y un bono congelado que no alivia su precaria situación económica.
Mientras el gobierno celebra supuestos avances económicos, los jubilados, con haberes mínimos, luchan por cubrir gastos básicos como alquileres y servicios, recibiendo solo un bono que no se actualiza desde hace años.
La manifestación en el Congreso refleja la desesperación de este sector ante la falta de respuestas y la preocupación por un futuro incierto, mientras el gobierno parece enfocado en otras prioridades.