Jubilados y manifestantes expresaron su descontento por la situación del país y la política del gobierno actual, calificando el operativo de seguridad en la marcha como "exagerado" y "represivo". Denunciaron la violación de derechos constitucionales como la libre circulación y el derecho a la protesta.
Los testimonios de los jubilados revelaron la precariedad de sus ingresos, la necesidad de seguir trabajando a pesar de la edad y la crítica situación de la industria audiovisual. Se cuestionó el alto costo de los operativos de seguridad en contraste con la falta de recursos para sectores vulnerables.