Irán ha pasado de la defensa a la ofensiva, atacando activos norteamericanos y causando daños a estructuras militares en la región. Se estima que existen alrededor de 20 bases estadounidenses distribuidas en seis países del Golfo Pérsico.
En el estrecho de Hormuz, Irán detuvo a tres petroleros, impidiendo su paso en medio de una disputa con Estados Unidos por el control de la ruta marítima. La Guardia Revolucionaria Iraní afirmó que los buques fueron provocados por el ejército estadounidense y que intentaron pasar por una ruta minada.