Estados Unidos continúa con sus ataques a Irán, centralizando sus acciones en el estrecho de Ormuz, vital para el transporte de petróleo mundial. Donald Trump busca controlar esta estratégica vía marítima mediante ataques a infraestructuras cercanas.
La gran pregunta es si Trump finalmente ordenará el despliegue de tropas en la zona, lo que podría complicar la situación y aumentar el riesgo de bajas estadounidenses. Tras la muerte de tres soldados en Jordania, Trump prometió vengar esas muertes multiplicando los ataques.
Se evalúa la estrategia de ataques a la infraestructura en lugar de un despliegue militar directo, considerando el alto riesgo que implicaría. La efectividad de esta estrategia y la posibilidad de que Trump opte por una intervención militar más directa son inciertas.