Fuertes precipitaciones provocaron inundaciones severas en el sur de Brasil, afectando a 73 municipios en los estados de Río Grande del Sur, Santa Catarina y Paraná.
Localidades como Paso Fundo quedaron sumergidas bajo el agua, obligando a evacuaciones y afectando el tráfico.
El Instituto Nacional de Meteorología de Brasil emitió alertas rojas por precipitaciones extremas, advirtiendo sobre el riesgo de desbordamiento de ríos, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.