Se destaca el agradecimiento de inmigrantes, en su mayoría venezolanos, por el cálido recibimiento en Argentina y el espíritu del Río de la Plata. Un testimonio relata cómo pudo enviar dinero a su familia y se asentó con una pareja en el país.
Se enfatiza la gratitud hacia peruanos, colombianos y uruguayos por recibirlos con el mismo amor, describiendo a los uruguayos como amorosos y encantadores, aunque con un matiz melancólico en comparación con la efusividad de los argentinos.