Un ingeniero argentino, Facundo Rico, fue encontrado muerto con 14 heridas de arma blanca en su departamento en Madrid.
La principal sospecha recae sobre el esposo de su pareja, quien habría actuado motivado por celos y la inminente separación. En la escena del crimen se encontraron un cuchillo, presunto arma homicida, y gas pimienta.
Se presume que la víctima conocía a su agresor, ya que no había signos de entrada forzada en el departamento.