Un ingeniero argentino, Facundo Rico, fue asesinado de 13 puñaladas en su departamento en Madrid, España. El principal sospechoso es el marido de una compañera del gimnasio de la víctima, quien habría actuado por celos y sospecha de infidelidad.
La policía reconstruyó el crimen, determinando que el agresor utilizó gas pimienta y atacó a Rico por la espalda. El sospechoso huyó en un auto rojo y se dirigió a una casa en la provincia de Ávila.