El vocero presidencial, Adrián Rabier, proyectó una inflación cercana a cero para agosto, basándose en la baja de la inflación de junio (1,9%) y las proyecciones de consultoras.
Rabier fundamentó su optimismo en el índice de precios mayoristas (1,1%) y la inflación núcleo, señalando que "la caldera que alimenta la inflación está mucho más calmada".
El gobierno insiste en que a partir del segundo semestre se consolidará una curva descendente de la inflación, con expectativas de un IPC cercano a 0,9% o incluso 0,8% en agosto.