El gobierno argentino ha lanzado una nueva medida, similar a un "blanqueo permanente", para incentivar la declaración de fondos no declarados. Se estima que hay alrededor de 160 mil millones de dólares en manos de argentinos que no están formalizados.
El Ministerio de Economía, a través de Luis Caputo, busca que los ciudadanos formalicen sus ahorros, argumentando que mantenerlos "debajo del colchón" genera pérdidas. Se compara esta iniciativa con blanqueos anteriores, como los de Macri y el primero de Milei, y se asegura que esta vez se busca generar un "tapón fiscal" para evitar investigaciones sobre el pasado.