El gobierno argentino ha implementado un nuevo régimen para aquellos con fondos no declarados, ofreciendo dos opciones principales. Uno de estos regímenes busca atraer dólares al sistema financiero, permitiendo a los contribuyentes regularizar su situación pagando un adicional.
Se explica que este nuevo sistema no requiere declarar el patrimonio o nivel de consumo, sino que se basa en la facturación. Esto permitiría a personas con múltiples propiedades o altos gastos blanquear sus ingresos y comenzar a realizar inversiones, como la compra de departamentos o autos.
Se compara esta medida con los blanqueos anteriores, como el implementado durante la gestión de Macri. El Ministro de Economía, Luis Caputo, incentiva la adhesión al régimen, argumentando que mantener los dólares "debajo del colchón" genera pérdidas y no beneficia al país.