El femicida polaco, Jan Koncerniecki, utilizaba el nombre "Jean-Luc", creado a partir de la unión de su nombre y el de la víctima, Luciana, como una forma de posesión. Al llegar a Argentina, obligó a Luciana a borrar sus redes sociales, argumentando problemas con su expareja en México.
La justicia busca a Koncerniecki, quien se encuentra prófugo tras el asesinato. Se investiga si pudo haber escapado del país de forma regular, ya que inicialmente no existían restricciones para su salida.