La familia de Edgardo Luciano Prieto expresa su indignación ante las constantes contradicciones en las declaraciones de Luis, el jefe de Edgardo, respecto a las circunstancias de su desaparición. Sergio, hermano de Edgardo, señala que Luis no ha dado la cara ni ofrecido explicaciones claras.
Se revela que Luis mintió sobre haber llamado a la Prefectura para notificar la desaparición, y que la familia se enteró por otros medios. La falta de transparencia y las versiones cambiantes de Luis aumentan la desconfianza y la preocupación de la familia.
La búsqueda de Edgardo continúa en un clima de incertidumbre, mientras la familia exige respuestas y la verdad sobre lo sucedido.