El endeudamiento de las familias argentinas aumentó un 7% solo en mayo, concentrándose principalmente en tarjetas de crédito y préstamos personales. Esta situación dificulta el acceso a bienes básicos y servicios.
En los comercios minoristas, se observa una falta de opciones de crédito para los consumidores, quienes a menudo agotan sus límites de tarjeta a mitad de mes. Ante esta falta de liquidez, algunos comerciantes ofrecen planes de pago extendidos para sus clientes más conocidos.
Se critica la escasez de crédito disponible en Argentina, limitándose principalmente al consumo. Históricamente, solo durante la década del 90, con la convertibilidad, se experimentó una situación de mayor acceso al crédito, aunque se recuerda que el peronismo también tuvo experiencias de convertibilidad en el pasado.