Se analiza el concepto de "supremacismo" como una ideología perversa que ha resurgido en el panorama político actual, con figuras como Donald Trump y Javier Milei. Esta idea se basa en la creencia de superioridad de un grupo sobre otros, manifestándose históricamente en el racismo, la xenofobia y la discriminación religiosa.
El supremacismo se expresa en la estigmatización de ciertos grupos (judíos, negros, palestinos, refugiados) para justificar políticas de exclusión, persecución e incluso violencia. Se argumenta que discursos como los de Milei ("somos mejores ética y estéticamente") o Trump ("acabar con una civilización") son claros ejemplos de esta mentalidad.
Se advierte sobre el peligro de normalizar estos discursos, que pueden llevar a la justificación de acciones violentas y a la construcción de "países bananeros" o "estados terroristas" como Venezuela o Cuba, para luego legitimar intervenciones. La lucha contra el supremacismo se presenta como fundamental para construir una sociedad más equitativa y respetuosa de la diversidad.