Un ciudadano afroargentino expresa su sentir ante las afirmaciones de que en Argentina no hay personas negras o que han desaparecido, sintiendo una profunda contradicción al ser él mismo parte de esa comunidad. Afirma que su familia, su comunidad y su historia existen y pide ser escuchado, no que hablen por él.
Se relata la experiencia personal de Adriano Custodio Méndez, quien menciona haber sido llamado "negro" de manera despectiva en una sola ocasión durante un partido de fútbol, y cómo este tipo de comentarios buscan sacarlo del juego. Se subraya la importancia de la tolerancia y se diferencia entre el uso despectivo de la palabra y su uso en un contexto de afecto o camaradería.