El fenómeno de El Niño amenaza con intensificar sequías e inundaciones en África, un continente que se calienta más rápido que el promedio mundial. La Organización Meteorológica Mundial advierte que los fenómenos meteorológicos extremos ya han causado miles de muertes y afectado a millones de personas.
Se analiza la preparación de África para El Niño, destacando el fortalecimiento de centros de gestión de desastres y alertas tempranas a nivel regional y nacional. Sin embargo, se señala que la vulnerabilidad del continente persiste, especialmente en regiones afectadas por conflictos y crisis humanitarias.
El experto Luciano Sácara explica que las diferencias climáticas en África generan impactos diversos del fenómeno. Se espera que África Oriental sufra inundaciones a partir de octubre, mientras que otras regiones podrían experimentar sequías severas.
En Kenia, los agricultores implementan medidas de energía solar para conservar sus cosechas ante el calor extremo. La agricultura, sector clave para la economía africana, se ve amenazada por las variaciones climáticas, pero también por la falta de acceso a tecnologías y la desigualdad.
Se destaca la importancia de fortalecer los sistemas sanitarios para responder a brotes de enfermedades y la necesidad de gestionar adecuadamente los recursos energéticos ante posibles interrupciones en el suministro.