Estados Unidos ha intensificado su accionar militar en Medio Oriente, llevando a cabo una nueva ronda de bombardeos contra Irán. Esta escalada bélica genera preocupación en los mercados internacionales, especialmente por la disputa por el control del estrecho de Ormuz.
Como consecuencia de la tensión geopolítica, el precio del petróleo ha registrado un alza significativa, cotizando actualmente a 92 dólares por barril. La situación subraya la fragilidad del suministro energético global ante los conflictos en la región.