Donald Trump planteó la posibilidad de bombardear una supuesta planta nuclear en Irán, ubicada en una montaña. Sin embargo, se considera que ningún político responsable realizaría tal acción debido a las posibles consecuencias terribles.
La estrategia de Trump se enfoca en encontrar uranio en esa zona, cercana a la planta de Natanz, que ya fue objeto de bombardeos el año pasado. La situación actual se describe como una guerra de desgaste, con múltiples declaraciones y amenazas cruzadas, pero sin avances diplomáticos concretos.