Estados Unidos evalúa seriamente la posibilidad de utilizar bombarderos furtivos B-2 para destruir un sitio montañoso en Irán donde se almacenaría material nuclear, incluyendo centrífugas para enriquecimiento de uranio.
Israel alertó a Estados Unidos sobre la ubicación de estas instalaciones, ubicadas a 1600 metros de altura en el Monte Kolan Gazlá, cerca de Natanz. La acción se enmarca en la creciente tensión entre ambos países y la posibilidad de una guerra a gran escala.
Se menciona que en el pasado se utilizaron bombas especiales para destruir instalaciones similares. La situación se agrava ante la posibilidad de que Irán intente reconstruir un sitio para armas nucleares.