Se debate la supuesta "invasión musulmana" en Europa, desmintiendo que representen un porcentaje significativo de la población (5%). Se critica la manipulación de noticias, como el hecho de que el nombre "Mohamed" sea común entre musulmanes, para generar alarma social.
Se advierte sobre la tendencia a presentar datos de forma sesgada para fomentar el racismo y la xenofobia, especialmente en contextos de inmigración. Se menciona que la izquierda, en su afán por evitar acusaciones de racismo, no aborda adecuadamente los problemas derivados de la inmigración masiva en Europa.