Se subraya la importancia de la defensa de la Ley de Tierras como un asunto de "defensa nacional" que trasciende las diferencias partidarias y regionales. Se insta a las provincias a movilizarse y unirse a la resistencia contra la posible derogación de la ley.
Se enfatiza que la problemática de la extranjerización de tierras afecta a todos los argentinos, no solo a quienes habitan zonas rurales, y se hace un llamado a "encender las alarmas" ante esta situación.
Se destaca la labor de jóvenes docentes y activistas que, con pasión, buscan concientizar a la sociedad sobre la importancia de proteger el territorio nacional.