El programa debate los límites en la comunicación y la libertad de prensa, a raíz del enfrentamiento entre Nora Colón y el periodista Gustavo Mendes. Se cuestiona si las acciones de Mendes fueron inocentes o si cruzaron una línea, a pesar de no haber mencionado directamente a Wanda.
Los panelistas analizan la postura de Nora, quien defiende a su hija y critica la forma en que algunos periodistas ejercen su profesión, creyendo que el micrófono les da un poder ilimitado. Se menciona que Wanda también ha cruzado límites en el pasado, y que tanto ella como Mendes se tiran "con lo más bajo que tienen".
Se hace hincapié en que no hay "buenos y malos" en esta situación, y que todos buscan lastimar. Se compara la situación de Wanda con la de la China Suárez, criticando los comentarios sobre su supuesto "olor" y la forma en que se la "demoniza". Se concluye que todos los involucrados han cruzado límites en algún momento.