Amalia Guiñazú se defendió de acusaciones de difamación, refiriéndose a un video de 2017 que involucraría a la China Suárez y al abogado de Natacha Hayes. Guiñazú cuestionó la responsabilidad de quienes utilizan material sin verificar y sugirió que Wanda Nara podría haberlo difundido.
Guiñazú expresó su malestar por haber sido tildada de "chica difícil" y difamada en el pasado, y afirmó que no cometerá los mismos errores con sus compañeros. Se mostró cautelosa ante las preguntas sobre Gustavo Méndez y defendió su postura de no opinar sobre situaciones ajenas.
La discusión se centró en la ética periodística y la responsabilidad de los medios al informar. Guiñazú enfatizó que la difamación es difamación, independientemente de la gravedad del hecho, y que es importante no caer en la desinformación ni en ataques personales.