Se generó un debate sobre la creciente tendencia de lugares "adultos only" y la exclusión de niños en ciertos establecimientos, como restaurantes y aerolíneas en clase business.
Mientras algunos argumentan que es un derecho de las personas a buscar tranquilidad y que los niños pueden ser ruidosos o disruptivos, otros defienden la presencia infantil y cuestionan el "egoísmo" de quienes prefieren evitar su compañía. Se menciona que esta tendencia contrasta con la popularidad de los lugares "pet friendly".
La discusión se extendió a la baja tasa de natalidad en países como España y Argentina, vinculándola a una sociedad más hedonista y centrada en el "yo", que rechaza compromisos a largo plazo. Se planteó la preocupación por el futuro de la sociedad si la tendencia de no tener hijos continúa, afectando la sustentabilidad de sistemas como el previsional.