Pablo Vilouta y Martin Candelab discuten las teorías conspirativas sobre la final del Mundial. Vilouta, escéptico por naturaleza, se muestra cada vez más convencido de que algo extraño pudo haber sucedido, basándose en conversaciones con el padre de Alexis Macalister.
Se menciona la posibilidad de que factores políticos o la FIFA hayan influido, especialmente en relación con el reclamo por las Malvinas. Sin embargo, se contrapone la opinión de que la superioridad de España en el partido fue un factor determinante.
Se analiza el rol de los jugadores y el cuerpo técnico, destacando la integridad de figuras como Lionel Messi, De Paul, Dibu Martínez y Scaloni, quienes, se argumenta, no se prestarían a situaciones extrañas.