Se prepara una provoleta, cuidando que el centro quede fundido sin quemar el exterior. Se explica la técnica de cocinarla fuera del fuego para que el calor residual termine de derretirla, girándola para que se dore de manera pareja.
Se elabora una guarnición para la provoleta, comenzando con papas tibias a las que se les agrega vinagre de vino y mayonesa para que absorban el condimento. Se menciona la opción de añadir cebolla previamente suavizada en agua fría y huevo duro rallado, creando una ensalada de papa con influencias alemanas.
Se prepara también una ensalada complementaria con cebolla, huevo duro rallado y perejil, aderezada con mayonesa y vinagre balsámico. Se da un toque final a la provoleta con ajo y perejil salteados en aceite de oliva.