Se debate la supuesta "campaña anti-Argentina" que habría surgido tras el Mundial, con comentarios de figuras como Samuel L. Jackson y Javier Bardem. Jackson llegó a calificar a Argentina como "el país más racista del mundo", mientras que Bardem habría realizado comentarios despectivos.
Estos dichos generaron controversia, especialmente luego de que algunos estudiantes extranjeros celebraran la derrota argentina y criticaran al país. El debate se intensifica al considerar si estas acciones individuales reflejan un sentimiento generalizado o si se trata de generalizaciones injustas.