Se analiza la posible reacción de Cuba ante un hipotético ataque de Estados Unidos, considerando la inferioridad militar cubana pero la resiliencia de su población. Se destaca el costo humano y la impopularidad de las guerras para Estados Unidos, especialmente en conflictos asimétricos.
La imagen de ejercicios militares cubanos contrasta con la situación de escasez del país, planteando dudas sobre su capacidad bélica real. Se sugiere que la fuerza militar no es el único factor determinante en la victoria de un conflicto.
Se menciona la importancia de la disciplina y el cumplimiento de medidas de seguridad en ejercicios militares, así como el desempeño de los jefes en todos los niveles.