Se criticó la tendencia de los programas de televisión a incorporar contenido de redes sociales, como videos de TikTok o memes, considerándolo una falta de profesionalismo y calidad.
Se argumentó que el uso de estas plataformas en televisión amplifica la "posverdad" y la desinformación, ya que el contenido viral no siempre es veraz ni relevante.
Se señaló que los canales de televisión deberían utilizar su espacio para ofrecer información de valor, análisis o entretenimiento de calidad, en lugar de simplemente replicar contenido de redes.
Se sugirió que esta práctica de "levantar" contenido de redes sociales es una "payasada" que devalúa el medio televisivo.