Se critica la promoción de juegos ilegales por parte de Wanda Nara, destacando la gravedad de este acto y su posible impacto en jóvenes y adultos.
Se subraya que la ludopatía arruina familias y que incentivar el juego, sea legal o ilegal, es perjudicial. Se menciona que Wanda Nara ya fue sancionada por este motivo.
Se enfatiza la importancia de tener cuidado con las acusaciones falsas y se compara la situación con otros casos de difamación en medios.