Pablo Ladaga, en comunicación desde su casa tras un viaje complicado, analizó las teorías conspirativas sobre el fútbol argentino y la supuesta implicación del FBI en el Mundial.
Ladaga desestimó estas teorías, calificándolas de "disparate" y argumentando que es imposible arreglar un partido con 26 jugadores. Señaló que estas ideas conspirativas buscan "robarse el fútbol argentino", que considera la última resistencia contra la implementación de sociedades anónimas en los clubes. Mencionó que esta metodología de operaciones y denuncias se repite en la política y en otros ámbitos, citando el caso de Cristina Fernández de Kirchner.
El periodista enfatizó que el objetivo es quedarse con los negocios del fútbol argentino, comparando la situación con la privatización de clubes en otros países sudamericanos y la desaparición de equipos bajo la gestión de ciertos empresarios. Celebró las declaraciones de Riquelme, quien defendió el rol de la AFA en el éxito de la selección argentina, y criticó la tendencia a ignorar la gestión de Tapia y la AFA en los logros deportivos.
Ladaga también mencionó el caso de Boca Juniors, indicando que se busca "destruir" al club a través de operaciones similares a las que afectan a la AFA. Finalmente, hizo un llamado a los dirigentes y a la sociedad a no tener miedo y a defender el fútbol argentino como parte de su cultura e identidad, advirtiendo sobre los peligros de estas metodologías que generan miedo y buscan controlar los negocios del deporte.