La cadena hotelera española Meliá pone fin a sus operaciones de gestión y marketing en Cuba, citando el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos como principal argumento. La decisión afecta a 34 hoteles de la cadena, que era el mayor operador hotelero extranjero en la isla.
Otras cadenas como Ibero Star y Barceló también han cesado sus operaciones en Cuba. La retirada de estas empresas, sumada a la crisis energética y las dificultades económicas, genera incertidumbre sobre el futuro del turismo en la isla, sector clave para la economía cubana.