Se enfatiza la necesidad de una búsqueda diaria y un pacto con Dios para ser llenos del Espíritu Santo, a diferencia de buscarlo como un evento aislado. Se recalca que la decisión y voluntad de ser llenos dependen de cada individuo.
Se anima a pedirle al Espíritu Santo que controle y llene, comparándolo con "embriagarse" de su presencia, amor y llenura. Esta entrega permitirá realizar acciones que otros no entenderán, pero que provienen de una conexión profunda con el cielo.