Dos grandes bancos israelíes anunciaron que cortarán sus vínculos con entidades palestinas en los próximos meses, generando temor a una grave crisis económica regional. Esta medida podría dejar sin procesar miles de millones en transacciones comerciales esenciales para el suministro de alimentos, combustible y medicinas.
Las entidades financieras justificaron la decisión por la falta de un marco regulatorio permanente y la dependencia de exenciones políticas temporales con el Líbano, además de argumentar el cumplimiento de estándares internacionales contra el lavado de dinero.