Diego Mangiafabe, un argentino residente en España, describió la preocupante escalada de xenofobia y agresiones verbales que sufrieron él y otros compatriotas tras el partido contra España, con insultos relacionados a las Malvinas y acusaciones de colonización. Relató que la situación llegó a tal punto que algunos argentinos sintieron miedo de mostrar públicamente su camiseta nacional.
Mangiafabe considera que el fervor del fútbol es una excusa para manifestar prejuicios más profundos, que incluyen la politización de la rivalidad (mencionando el apoyo de Milei a Netanyahu) y generalizaciones xenófobas hacia todos los argentinos. Comparó esta situación con la discriminación que sufren los latinoamericanos en Europa, a quienes a menudo se refieren con términos despectivos.