Se compara el costo salarial en Argentina con el de países como España y China, destacando que Argentina resulta ser un país caro para pagar salarios en términos internacionales.
Se señala que un trabajador argentino con estudios secundarios completos podría tener un salario similar al de un obrero español con título terciario, a pesar de la mayor productividad y eficiencia de España. En Shanghái, China, los salarios son aún más bajos.
Esta situación de "país caro" dificulta la atracción de inversiones extranjeras y multinacionales, ya que el costo de contratar personal es elevado en comparación con otros mercados.