Se discute la dificultad que enfrentan los argentinos en Espa\u00f1a para insertarse laboralmente en los medios de comunicaci\u00f3n debido a su acento. Se se\u00f1ala que los productores espa\u00f1oles exigen una neutralizaci\u00f3n del habla, lo que resulta un obst\u00e1culo para muchos.
Se mencionan casos como el de Messi, quien a pesar de vivir a\u00f1os en Espa\u00f1a, no adopt\u00f3 el acento local. Tambi\u00e9n se compara la situaci\u00f3n con Miami, donde se requiere un "acento neutro" para trabajar en televisi\u00f3n.
Se reflexiona sobre la hipocres\u00eda de exigir a los inmigrantes que se adapten al idioma cuando figuras p\u00fablicas argentinas, como Luciano Castro, adoptan modismos locales r\u00e1pidamente. Tambi\u00e9n se se\u00f1ala que en Espa\u00f1a, el acento espa\u00f1ol es muy particular y marcado.