Cintia, proveniente de Merlo, busca una nueva oportunidad laboral tras ser dada de baja de su empleo como cajera en un hipermercado. Su contrato de seis meses finalizó y no fue renovado.
Anteriormente, trabajaba en limpieza, pero se cansó de los bajos salarios (alrededor de 800 mil pesos mensuales por 6-8 horas diarias) y los extensos traslados. Los viajes de una hora y media hasta Palermo y otros destinos, sumado al costo del crédito para el celular, hacían que el sueldo no le rindiera.
Ahora busca un empleo como operaria o de atención al público, con un salario pretendido de un millón de pesos para vivir más tranquila. Agradece la oportunidad de poder buscar nuevas oportunidades y seguir aprendiendo.