Se analiza cómo la venta de drogas en los barrios genera inseguridad y microdelitos, afectando la calidad de vida de los vecinos. La presencia de personas comprando estupefacientes a menudo deriva en robos a transeúntes o viviendas cercanas.
Aunque la represión de la venta de drogas es una tarea de la justicia, las Secretarías de Seguridad intervienen ante el alto nivel de inseguridad que genera esta problemática en los barrios.