Un habitante de La Matera describe cómo su vida, que antes era normal yendo a la escuela y practicando deportes, cambió drásticamente al caer en las adicciones. Su deseo de pertenecer a un grupo lo llevó a la calle y a cometer delitos.
Explica que el vicio es muy fuerte y adormece los sentimientos, llevándolo a robar incluso a su propia familia para poder consumir, sin importarle nada más.