El Estrecho de Ormuz se ha vuelto un punto de tensión debido a la disputa entre Irán y Estados Unidos por su administración. A pesar de los esfuerzos de EE.UU. por garantizar el paso de buques, los ataques iraníes han continuado, elevando los precios del petróleo.
La administración Trump ha intensificado su política de confrontación con Irán, lo que ha generado preocupación interna por el alza en el precio de la gasolina. La estrategia de EE.UU. no ha logrado un cambio de régimen en Irán y ha impactado negativamente en la economía.