Se ha reportado una escalada en los enfrentamientos en el estrecho de Ormuz, afectando la seguridad de los buques. El ejército de Estados Unidos anunció la continuación de sus ataques contra instalaciones iraníes, buscando contrarrestar la capacidad de Teherán para amenazar el tráfico marítimo.
Estas acciones han provocado una paralización casi total de la vía marítima y un consecuente aumento en los precios del petróleo. La situación en la región se ha vuelto cada vez más tensa en las últimas semanas.