La posible derogación de la ley 25.542, que regula el precio fijo del libro, preocupa a libreros y editores independientes. Argumentan que esto beneficiaría a grandes jugadores como Mercado Libre y Amazon, quienes podrían ofrecer precios dumping y desplazar a las librerías de barrio.
Editores como Nacho Iraola advierten que esto también complicaría la liquidación de regalías para los autores. Se teme que, tras eliminar la competencia, los grandes monopolios aumenten los precios. Se da un plazo de 15 días para frenar esta iniciativa.