Una clienta, Karina, consulta el valor de dos monedas antiguas: una mexicana de 50 pesos y una libra esterlina. Se le informa que la moneda mexicana está en perfecto estado de acuñación, mientras que la libra esterlina, aunque algo deteriorada, se valora por su material.
Se le proporciona una cotización combinada de 3.600.000 pesos para ambas monedas, basada en el valor de mercado actual y la cotización del día.